Encuentro Matrimonial nace en España. El Padre Calvo es el iniciador de esta experiencia; él ve el sufrimiento de hijos de padres separados e investiga la causa de esas desuniones entre los matrimonios. Comprueba que generalmente los matrimonios que se separan son parejas en las que el diálogo no existía, así es que va armando su idea de ofrecer a los matrimonios elementos con los cuales estimular y fortalecer el diálogo. Y así nace el carisma de nuestro movimiento: El Diálogo, que sale del ámbito esponsal para ser también intersacramental, ya que él practica el Orden Sagrado, tanto a nivel sacerdotes diocesanos como de religiosos o religiosas, y esbozó el Fin De Semana. Esto ocurrió en el año 1962.

Con la gran esperanza de ayudar a fortalecer el amor se comenzaron a realizar estos encuentros allá en España.

Al poco tiempo el Padre Calvo, con el acompañamiento de matrimonios de su diócesis, llevan encuentro a EE.UU., donde con el aporte del Padre Chuk Gallagher y matrimonios de la diócesis de Nueva York se le da al FDS la froma actual en lo referido a los temas que se dearrollan en las charlas y la metodología del mismo.

Y de allí se fue extendiendo a Bélgica, Inglaterra, Japón, Australia, y cada vez en mas países.

El movimiento Encuentro Matrimonial, que desarrolla sus actividades en muchos países trabaja siempre respetando una identidad que está marcada por el Consejo Mundial, órgano del que forman parte siete secretariados de los cinco continentes, que podemos resumir en algo muy simple: Los bosquejos por medio de los cuales los esposos escriben sus charlas son los mismos para los latinos, sajones o africanos.

Por otra parte, los Líderes de Encuentro Matrimonial deben ser católico prácticos comprometidos con la Iglesia.