En nuestra Arquidiócesis podemos poner como fecha inicial el mes de octubre de 1988, la de su primer encuentro –o “fin de semana” (FDS)- para matrimonios platenses.

Los esposos Oscar y Norma Barcos, de la Diócesis de Lomas de Zamora, con el Padre Tulio Angeletti, de la Diócesis de Avellaneda, constituían “el Equipo Dirigente Regional” (EDR) de Encuentro Matrimonial para la Zona Sur. Junto a ellos, y como responsables de la expansión zonal de Encuentro a nuevas diócesis, se hallaban los esposos Kito y Marta Marcello.

El Padre Tulio conocía a Monseñor Antonio Quarracino antes de que éste fuese designado como quinto Arzobispo de La Plata (1985-1989) ya que lo había tenido como Obispo propio. Esto los alentó a escribirle solicitando ser recibidos para pedirle que apruebe la entrada de Encuentro Matrimonial a La Plata.
El futuro Cardenal y Arzobispo de Buenos Aires, no sólo conocía al Padre Tulio, también sabía del positivo servicio que brinda a las familias el Movimiento, y lo apreciaba. Pero no quiso disponer que se den los encuentros sin contar con algún sacerdote propio que apoyase ese apostolado familiar. Así le encomendó al P. Rodolfo O'Neill que los recibiese y resolviese la conveniencia o no de acceder al deseo de los encuentristas lomenses.

En el mes de junio de 1988, fue invitado el Equipo Regional a concurrir al Obispado local para una entrevista con el Padre Rodolfo, en aquel momento encargado de la coordinación de los movimientos laicales en la Arquidiócesis. Luego de un fraterno diálogo, a propuesta del P. Rodolfo, se acordó que éste participase del FDS, para conocer mejor el Movimiento y luego pudiese dar su parecer al Arzobispo.

De este modo descubrió la riqueza que aporta E.M. tanto a los matrimonios, como a los sacerdotes y/o las religiosas que participan de él. Entusiasmado le pidió a Monseñor Quarracino que diese su permiso para que se comiencen a dar los encuentros en la Arquidiócesis.

Esto se vio plasmado en el decreto arzobispal del 12 de julio de 1988, que a partir de esa fecha autorizaba al “Movimiento de Encuentro Matrimonial a desplegar su actividad apostólica en nuestra Arquidiócesis…”.

El P. Rodolfo, luego de vivirlo, se abocó “a full” a escribir la charlas y, ya terminadas, dos meses después, integró el equipo dirigente del primer FDS para matrimonios y sacerdotes de la Arquidiócesis de La Plata.

¡La Plata era una real, esperanzada y nueva rama del árbol encuentrista!

La flor que crece en un invernadero suele lucir más bella que la que se desarrolla a la intemperie, pero sólo ésta tiene perfume. Nuestro movimiento, en La Plata, pasó por las pruebas propias de toda institución humana, pero con la ayuda de la oración y la perseverante entrega de quienes tuvieron la responsabilidad de guiar su crecimiento se fueron logrando nuevas metas. Hubo momentos que se debió poner en práctica el consejo del proverbio ruso: "Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.".

Con fecha 15 de septiembre de 1990, ya próximo a asumir como nuevo Arzobispo de Buenos Aires, pero aún teniendo a su cargo el gobierno de nuestra Arquidiócesis, designó las nuevas autoridades de todos los movimientos de apostolado laico para el período 1990/1993, y en él hizo su aparición Encuentro Matrimonial al ser nombrados el matrimonio de Luis y Magdalena del Carmen (Tati) Dall, y a Mons. Rodolfo O'Neill, como Equipo Dirigente Diocesano.

“El principio de un gran árbol es una semilla.”